Educación Integral – Fuente Agria

1 year ago adm_agria 0

Basándonos en la obra de Delors, Jacques (1994). “Los cuatro pilares de la educación”, en La Educación encierra un tesoro. El Correo de la UNESCO, pp. 91-103 y aplicados y desarrollados tanto al deporte como a la cultura, en definitiva a la educación, debemos:

1. APRENDER A CONOCER

Este tipo de aprendizaje, que tiende menos a la adquisición de conocimientos clasificados y codificados que al dominio de los instrumentos mismos del saber, puede considerarse a la vez medio y finalidad de la vida humana. Aprender para conocer supone, en primer término, aprender a aprender, ejercitando la atención, la memoria y el pensamiento. Desde la infancia, el joven debe aprender a concentrar su atención en las cosas  y en las personas. Aprender a conocer, combinando una cultura general suficientemente amplia con la posibilidad de profundizar los conocimientos en un pequeño número de materias. Lo que supone además aprender a aprender para poder aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida.

2. APRENDER A HACER

Aprender a conocer y aprender a hacer son, en gran medida, indisociables. Aprender a hacer a fin de adquirir no sólo una calificación profesional, más generalmente una competencia que capacite al individuo para hacer frente a gran número de situaciones y a trabajar en equipo en el marco de las distintas experiencias sociales que se ofrecen a los jóvenes.

3. APRENDER A VIVIR JUNTOS, APRENDER A VIVIR CON LOS DEMÁS

El descubrimiento del otro, la educación tiene una doble misión: enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a una toma de coincidencia de las semejanzas y la interdependencia entre todos los seres humanos. Desde la primera infancia debemos aprovechar todas las oportunidades que se presenten para esa doble enseñanza. Tender hacia objetivos comunes. Aprender a vivir juntos desarrollando la comprensión del otro y la percepción de las formas de interdependencia para realizar proyectos comunes y prepararse para tratar los conflictos respetando los valores de pluralismo, comprensión mutua y paz.

4. APRENDER SER

En un mundo en permanente cambio uno de los principales motores es la  innovación, hay que conceder un lugar especial a la imaginación y a la creatividad; manifestaciones por excelencia de la libertad humana. Aprender a ser para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal. No debemos menospreciar en la educación ninguna de las posibilidades de cada individuo: memoria, razonamiento, sentido estético, capacidades físicas, aptitudes para comunicar.

Todos estos valores engloban lo que queremos transmitir en HERACLES. Nuestro trabajo va mucho más allá del concepto tradicional de entrenador o monitor, nuestra filosofía nos lleva a integrar la relación del niño consigo mismo y con sus compañeros, con el objetivo de educar divirtiéndose, de aprender a desarrollar sus aptitudes para crecer tanto física como culturalmente.